Recuerdo perfectamente el drama de comprar la mochila ideal para llevarla al colegio. En la infancia, tenían que incluir rueditas. En la adolescencia, eran obstinadas e inútiles, prefiriendo andarlas en tus hombros. En la universidad, solamente quería pasarme libremente con una bohemia tote bag. Para aquellas girlies que regresan a las aulas escolares, les aconsejo …















