Seán McGir prosigue con exponer cambios radicales en Alexander McQueen. La irreverencia que lo ha sujetado a un cataclismo que rompió esquemas y decepcionado a la crítica con su llegada, ha reivindicado las lamentaciones por no ejercer su potencial, demostrando que la maléfica excentricidad de Lee, sigue viva. La precariedad y falta de interés por …










