Saint Laurent Spring 2026: El exceso parisino dominará tu closet

Una gigantesca YSL de hortensias blancas embellecía la vista hacia la centelleante Torre Eiffel, imponiéndose en una noche cubierta por una belleza apasionante que únicamente Saint Laurent podría ofrecer. 

Tal espectacularidad cinematográfica nos sedujo con una majestuosa colección cargada de glamour permisivo y erótica libertina , reinterpretando la herencia aristocrática de los años 70 y 80, cuando Yves estaba en pleno apogeo. El glorificado frenesí potenciaba un hito: cederle la oportunidad y espacio al pasado para que la arrogancia del presente destellara en un diálogo conciliador. 

El amparo de la noche provocó que lo clásico y lo subversivo dejarán de confrontarse. El gesto de Vaccarello fue mezclar lo opuesto en una sinfonía de poder femenino. Las girlies lucían tenaces con aquellas imponentes chaquetas de motociclista con hombreras amplificadas y faldas tubo, pero también frágiles con las exageradas blusas con lazo sacadas de alguna foto de Helmut Newton. Estos looks daban la sensación de restricción y tensión poética, una severidad que no cedía con brutalidad … salvo que sus tacones puntiagudos decidieron otra cosa. Anthony citó a Robert Mapplethorpe en las notas del desfile: “Quería empezar con la idea de pasear por la escena gay de los jardines de las Tullerías”.

La aristocrática parisina no solo fijó su mirada en la retraída inocencia que escondía bajo gabardinas de nylon fino ajustada al cuerpo, ocultando la desnudez que el mundo quiere someter. El negro eterno se diluyo en la pureza del ocre, verde oliva, naranja y marron.

El desmoronamiento de la burguesía de antaño renació con la sumisión de la contemporaneidad a la tradición. Una oda al descaro y a los excesos brillo en las proporciones: la decadencia de Yves evocada desde sus emblemáticos desfiles de Haute Couture fue romantizada con candor. Vestidos flotantes––sacados de alguna pintura de Elizabeth I o de alguna princesa de Versailles––asombraban por sus monumentales faldas, hombreras mutton, y etéreos volantes que ondeaban con divinidad.

La teatralidad y el espectáculo de Saint Laurent buscaron imponer nuevamente su legado: anhelar que la feminidad sea tan radical como suave, envolviéndose en lo suntuoso y lo crudo al mismo tiempo sin dudarlo.

Alberto Jimenez

Alberto Jimenez

Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda, es un favorito aperitivo de degustar