No puede coexistir dichosamente el Festival de Cine de Venecia, sin su gran compañero de aventuras cinematográficas, Armani. El monumental prestigio que resguarda el símbolo unánime de la elegancia italiana, es crucial para mantener vivo el prestigio de un apreciable escenario que reconoce y contribuye en el lanzamiento de fascinantes películas y honra fielmente la …










