Todo el mundo —en especial los swifties y los medios— tiene sus cámaras fijadas a las afueras del Madison Square Garden, donde se lleva a cabo la boda de Taylor Swift y Travis Kelce.
Pese a que los detalles de la celebración se han revelado poco a poco, muchos creen que la pareja ya se casó. Varias teorías han empezado a circular en internet, asegurando que la fiesta celebrada en Nueva York es simplemente «un evento magno y derrochador». Al menos eso es lo que declaran fuentes anónimas que hablaron con Page Six.
Se especula que Swift y Kelce unieron sus votos en una ceremonia íntima con sus seres queridos más cercanos. «Ya contrajeron matrimonio legalmente», citó el medio a una fuente bien informada del mundo de la música con sede en Nashville, la ciudad a la que la cantante se mudó cuando era adolescente para comenzar su carrera.
Page Six también afirmó que, si bien las licencias de matrimonio del estado de Nueva York se mantienen en secreto, el personal de seguridad de la oficina del secretario municipal de Manhattan indicó que no había rastro de una licencia de Swift y Kelce emitida recientemente.
En cualquier caso, los recién casados celebrarán su unión este fin de semana con un estimado de 1,000 invitados. La celebración comenzará con un cóctel de bienvenida a las 16:00, según The New York Times. Aunque estará prohibido el uso de teléfonos móviles para todos los invitados, proveedores y personal de seguridad.




