Elle Woods: la chica que hizo el grunge un poco rosa

Elle Woods, la girlie que conquistó la Facultad de Derecho de Harvard gracias a su inteligencia, sentido fashionista y amabilidad en los años 2000, regresa nuevamente. «Elle», la precuela creada por la mismísima Reese Witherspoon, nos sumerge en la historia de un ícono de la cultura pop y del empoderamiento femenino durante su etapa como adolescente.

Nadie hubiera imaginado que la reina de Bel Air —interpretada por Lexi Minetree— y su chihuahua Bruiser terminarían en el lugar donde nació el grunge: Seattle, la antítesis de su estilo luminoso y vibrante. Enfrentándose a una realidad tan gris como angustiosa, nuestra heroína buscará la forma de superarse en medio de camisas de franela desteñidas, vestidos de gasa, faldas escocesas, jeans rotos y botas militares.

Pese a una lluvia interminable y frappuccinos de Starbucks sin crema batida, la moda es una parte fundamental en la vida de Elle. A pesar del rechazo que sufre por todos, ya que «el rosa no es una personalidad» y no logra encajar con la vibra underground de sus compañeros amantes de Nirvana y Pearl Jam, encuentra la forma de que su espontaneidad y gusto por los colores vivos resalten en medio del barro.

Literalmente, fue la chica que desafió el pensamiento mundano del grunge y lo hizo un poco rosa. Sara Byblow, costume designer de «Elle», tuvo la misión de crear un guardarropa estupendo para nuestra bestie, fan de Madonna, Kate Moss y Cosmopolitan —la biblia—. Más que una representación exagerada de Barbie, Woods es un símbolo absoluto de la feminidad que, desde muy joven, continúa inspirándonos. No solo su ambición e intelecto la ayudan a brillar; cada vestido y cada zapato elevan su aura.

Quizás extrañemos un poco su icónico bikini rosa de lentejuelas, pero Byblow se encargó de que su guardarropa, apto para haters de las rubias y fanáticos de «Smells Like Teen Spirit», fuera lindo, cargado de intencionalidad y autenticidad noventera. Sobre todo, que no perdiera su esencia y que, de alguna forma, nos enseñara que nuestro brillo como personas también radica en creer en nosotros mismos. Ahora tenemos la oportunidad de ver a una adorable, dulce y carismática Elle triunfar ante un director corrupto vestida con un traje sastre de Chanel o haciendo sentir mejor a sus amigas con frases sacadas de un comercial de L’Oréal. Incluso, presenciamos sus primeras insinuaciones de querer ser abogada al revelar un fraude electoral.

Ciertamente, Elle-A (así fue nombrada en Seattle) nos ha empujado a considerar usar cuadros… «Because I’m just a girl in the world.»

Elle Woods: la chica que hizo el grunge un poco rosa
Jessica Brooks/Prime Video

Sabemos que Elle tiene uno de los guardarropas más icónicos de la cultura pop. Con esta precuela, ¿cuál fue el mayor reto al crear una versión más joven de una leyenda de la moda? 

Sin duda fue un desafío. Hay una razón por la que Elle Woods ha logrado mantenerse vigente con el paso del tiempo, así que, claro, eso imponía mucho respeto.

Lo maravilloso de esta serie es que, normalmente, cuando construyes un personaje, no tienes idea de hacia dónde terminará yendo. Puedes imaginarte quién es y luego la historia puede llevarlo por un millón de caminos distintos.

Pero en este caso era diferente, porque ya sabíamos en quién se convertiría.

Ya tenemos una imagen muy clara de quién es Elle Woods. Así que el verdadero trabajo consistió en observar a esa Elle que todos conocemos y preguntarnos: ¿cómo llegó hasta ahí? ¿Qué historia de origen tuvo que vivir para convertirse en esa persona?

Nuestros guionistas son extraordinarios, y la historia que construyeron para ella durante esos años tan decisivos nos dio la libertad de explorar.

Porque, al final, ella no es la misma persona que vimos en las películas. Tuvo que atravesar ciertas experiencias para convertirse en esa mujer. Así que, más que intentar copiar a la Elle que todos conocen, traté de investigar qué cosas la habrían inspirado en 1995.

¿Qué música escuchaba? ¿Qué estaba ocurriendo en la cultura pop que habría influido en su estilo?

En cierto modo, trabajamos hacia atrás. No pensamos: «vamos a recrear a la Elle Woods que todos recuerdan». Más bien partimos de la idea de que teníamos un personaje nuevo y fresco, cuyo destino ya conocíamos. Entonces nos dedicamos a llenar esos espacios intermedios con algo que se sintiera al mismo tiempo nostálgico y novedoso.

Creo que la serie captura un momento muy específico en la historia de la moda: el auge del grunge. ¿Qué fue lo más emocionante de recrear la estética de mediados de los años noventa?

Dios mío… los noventa en Seattle eran prácticamente la definición del grunge. Fue una época increíble.

Nos sentimos muy afortunados porque, para mí, 1995 —la mitad de la década de los noventa— representa una de las mejores etapas para la moda.

Además, pudimos explorar ambos extremos del espectro: desde las camisas de cuadros, las botas militares y toda la estética grunge, hasta los tonos rosas y la paleta luminosa y sofisticada de Beverly Hills.

Gran parte del proceso consistió en volver a la música de aquella época. De hecho, me da risa porque acabo de desempacar mi maleta después de la premiere —acabo de regresar de viaje— y mi asistente me regaló un vinilo de Bikini Kill, una banda absolutamente icónica de esos años.

También investigamos grupos como Bam Bam. Kimberly lleva una camiseta de la banda cuando entra a Bad Vibrations. Bam Bam fue una agrupación de grunge increíble en los noventa, liderada por Tina Bell, considerada la «abuela del grunge». Fue una de las primeras mujeres afroamericanas en formar parte de la escena grunge.

Para mí era muy importante que toda la música y las referencias culturales fueran fieles a la época, que reflejaran lo que realmente escuchaba la gente y la forma en que realmente se vestía.

Incluso conseguí anuarios escolares de Seattle de 1995 para revisar qué ropa usaban de verdad los estudiantes.

Porque hoy recordamos los noventa desde una mirada contemporánea. A los jóvenes de ahora les encanta vestir inspirados en esa década, pero lo hacen desde su propia interpretación, y eso es encantador.

Creo que precisamente por eso esta serie conectará con muchas personas: porque buscábamos identificar qué era lo verdaderamente nostálgico de aquella época y trasladar esa sensación a la ropa que llevan los personajes.

Elle Woods: la chica que hizo el grunge un poco rosa
Jessica Brooks/Prime Video

Vemos muchas piezas vintage como la mochila Gucci Bamboo, unas zapatillas de plataforma con una punta en forma corazón y muchas ropa de estilo “old money” que Elle lleva a la escuela. ¿Qué tan complejo fue el proceso de búsqueda? ¿Llegaste a confeccionar alguna prenda especialmente para la serie? 

Sí, definitivamente fue una combinación de ambas cosas.

Tenemos muchísimas piezas vintage y también varias prendas de diseñador provenientes de archivos históricos.

Pero Elle Woods es una persona muy ecléctica.

Nunca usaría algo únicamente porque lleva una firma de lujo. Si encuentra una prenda que le encanta, simplemente la usa. No necesita que esté ligada a una marca en particular.

Para mí era muy importante combinar prendas que diseñamos especialmente para ella, piezas vintage que encontramos por casualidad y que sentíamos que encajaban perfectamente con Elle, además de algunas prendas de diseñador y otras contemporáneas que simplemente funcionaban muy bien.

Así que fue una mezcla de todo.

Una de mis piezas favoritas que creamos desde cero fue el vestido de su fiesta de Sweet Sixteen.

Toda la investigación previa desembocó en ese vestido.

Pensamos hasta el último detalle. El gran lazo que lleva en la parte superior, por ejemplo, se confeccionó utilizando varias telas distintas que teñimos en diferentes tonos de rosa para conseguir el contraste perfecto entre el rosa claro y el rosa intenso.

El corazón que adorna ese lazo también fue diseñado especialmente. Fabricamos un molde personalizado y vertimos la resina a mano una y otra vez hasta conseguir la transparencia, el tono de rosa, el tamaño y la forma exactos que buscábamos.

Después repetimos ese mismo corazón para sus zapatos.

Incluso quisimos llevar ese motivo hasta Bruiser, su perro. El corazón que aparece en el vestido también está en su collar, grabado artesanalmente con las iniciales BW, por Bruiser Woods.

Sinceramente, siento que cada una de las prendas fue creada con muchísimo cariño y una enorme atención al detalle.

Elle Woods significa muchísimo para muchísimas personas, incluyéndome a mí. Así que, si algo iba a aparecer en pantalla, quería asegurarme de que cada pieza hubiera sido pensada y cuidada al máximo antes de mostrársela al público.

Más allá de imaginarnos que vestiría una Elle adolescente, ¿incluiste más referencias como películas, modelos, o artistas de la época en la construcción de su guardarropa?

Por supuesto. Esa fue una parte muy importante del proceso: preguntarnos ¿quién habría inspirado a Elle?

Volvimos una y otra vez a la música y a pensar qué artistas habría escuchado. En mi cabeza, una de esas figuras era Gwen Stefani.

Así que, por ejemplo, cuando Elle va a Carpet Mart porque asistirá a un concierto, pensamos: «¿Quién sería su cantante favorita en ese momento?» Seguramente habría sido Gwen Stefani. Entonces nos preguntamos: «¿Qué se habría puesto Gwen Stefani para ir a un concierto?» A partir de ahí construimos ese look, que está claramente inspirado en su estilo.

También está el vestido que Elle usa para Cosmo Magazine. Es un diseño de Yves Saint Laurent perteneciente a la colección de pasarela de 1992. Es rosa, con volantes y botones multicolores en forma de corazón a lo largo del frente.

Cuando vi esa colección pensé inmediatamente: «Elle habría visto este vestido y habría dicho: ‘Es perfecto para Cosmo'».

Lo mismo ocurre con el vestido del episodio final: el gran vestido de gala en rosa intenso, de Vivienne Westwood. Hay un video muy famoso de 1993 que cualquiera puede buscar, donde Naomi Campbell desfila para Vivienne Westwood usando una enorme boa rosa. Durante el desfile se tropieza y cae, y el mundo entero contiene el aliento. Pero Naomi simplemente sonríe, se levanta y termina la pasarela. Para mí, ese momento representa por completo la esencia de Elle Woods.

No importa por lo que estés pasando: te levantas, continúas y terminas lo que empezaste, siempre con una actitud positiva y una sonrisa.

Ese video fue una referencia muy importante para mí. Por eso elegimos un diseño de Vivienne Westwood para el desenlace de la serie, justo cuando Elle toma una decisión que cambiará su vida y decide seguir adelante con lo que comenzó.

El vestido que lleva es una reinterpretación que la casa realizó en color rosa intenso. Me encanta porque, una vez más, representa esa idea de mirar la nostalgia desde una perspectiva contemporánea, aunque conserve la silueta noventera que todos asociamos con Vivienne Westwood. Así que, como decía, fue una mezcla. Claro que hay piezas de grandes firmas, pero nunca las elegimos simplemente porque fueran de diseñador. Las seleccionábamos porque detrás había una historia, un momento o una referencia que Elle habría visto y que habría influido en su manera de vestir. 

Prime Video

¿Cómo fue trabajar con Lexi Minetree para construir la identidad visual de su personaje? 

De verdad, nadie más podría haber sido Elle Woods. Reese Witherspoon fue absolutamente brillante al encontrarla.

Lexie es, sin exagerar, la persona más trabajadora con la que he colaborado: llega todos los días con una actitud positiva, siempre está abierta a colaborar, a experimentar y a divertirse durante el proceso.

Cuando entra al vestuario, siento como si estuviera jugando a disfrazarme con una hermana menor. Recuerdo que llegó a una de las primeras pruebas de vestuario recitando de memoria los diálogos del último episodio. Para el primer día ya se sabía completa toda la temporada.

Tiene un talento impresionante.

Todavía me cuesta creerlo. Pero, al mismo tiempo, es una persona increíblemente sencilla, con los pies en la tierra y de una enorme calidad humana. Creo que, aunque en la vida real su personalidad no sea exactamente igual a la de Elle Woods, en el fondo comparten muchas cualidades esenciales: las dos son determinadas, trabajadoras, no permiten que nadie las haga sentir menos y, sobre todo, son profundamente amables. Esas características son muy parecidas a las del personaje que interpreta.

Alberto Jimenez

Alberto Jimenez

Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda, es un favorito aperitivo de degustar