El último cántico de Demna se pronunció esta mañana, envuelto en la sobriedad disruptiva de su colección de alta costura para Balenciaga. Tras diez años al frente, su estancia marca el cierre de un periodo que marcó a toda una industria. Su impacto ha provocado toda clase de emociones y perspectivas: asco o cariño. Pero …


