Schiaparelli nos dota un western futurista con energía de diva

¡Ajuaaa! La era dorada de Schiaparelli continua reluciendo y brillando, con la visionaria pasión de Daniel Roseberry, quién dirige esta maison que ha impactado gradualmente el curso de la moda. La temperatura sube más cuando su lujosa y dramática opulencia avant-garde se democratiza y estimula en un ambiente cotidiano. Es tan oportuno el horizonte comercial que han ido pavimentando, atrayendo fidelidad a sus puertas.

Su exuberante e inmaculado dramatismo, no se suaviza ni estropea con la presión de vender, más bien, sus instintos lo ayudan a generar mayor libertad creativa y seguridad intrapersonal. El simple hecho de distorsionar y curvar la silueta por la de un reloj de arena, su empoderamiento se basa en abrazar clichés, pero no complaciendo la mirada masculina. Si no, controlar y elegir.

¿Imagina un mundo sin hombres? Una realidad donde no existirían y las mujeres heredan sus arquetipos …

Tal exorbitante glamour, se vuelve más cercano. Esa belleza post-apocalíptica que intentaría ligar con el videojuego Fallout, era monumental, prosaica, magnifica el intento de despedazar y manipular viejos estereotipos de Hollywood, por sorprendentes y primorosos trajes ‘Wall Street’, eróticos vestidos halter y sheath, envueltos en ojales y flecos, que evocan la venenosa astucia de una serpiente por la texturiza y viscosa tela, en uso.

Aludiendo a sus raíces tejanas, encontramos la firmeza y valentía de un cowgirl, armada con rechonchos cinturones con fortificadas hebillas que acentuaban sus salvajes pantalones de cuero y terciopelo con chaparreras. Toda unas bandidas del viejo oeste, pero refinadas damas del páramo con sus severos abrigos de búfalo, uno opera negro y los oversized de foragido motociclista.

Tanta lentejuela diluida en cuero y el bang bang de sus mini vestidos ‘Herve Ledger’ despedazados en tiras como sus cristalizados vestidos columna ‘Marylin Monroe’ como la crudeza salvaje de su denim aparentemente domado — esa surrealista ilusión que luce tan liberal y misericordiosa con las girlies, que se enfoca únicamente en sus necesidades, es consciente de su energía y potencial, convirtiéndola en una ferocidad andante.

Resto de los looks:

Alberto Jimenez

Alberto Jimenez

Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda, es un favorito aperitivo de degustar