Al parecer, Kim Kardashian ha perfeccionado una nueva tendencia: el incógnito.
Fascinada por la colección de Haute Couture de Maison Margiela, diseñada por Glenn Martens, la magnate y actriz desfiló en la red carpet del Academy Museum Gala 2025 con un look absolutamente desbordante. Su cabeza estaba envuelta con una mascarilla sujeta a una gargantilla de plata y esmeraldas con colgantes arpegiados.
El vestido color piel tenía copas transparentes, una cintura extremadamente ajustada y un corpiño con una vuelta hacia arriba. Las mangas, que comenzaban en los codos, se extendían hasta unirse a la falda y la cola, fluidas y drapeadas.


La austeridad gótica del belga se impregnó con fidelidad en Kim, quien complementó este dramatismo con el fit cromático de Skims. Quizás su maquillista se habrá enojado con la decisión de cubrir su rostro, aunque el espíritu intrépido y artesanal de Margiela lo justificaba.
Pero no es la primera vez que Kardashian se oculta de forma tan extrema en nombre de la moda. En la Gala del Met de 2021, llegó con un vestido negro austero de Haute Couture de Balenciaga, que le otorgó algo que jamás había poseído: el anonimato.





