Proyecto Moonshot: el potencial de hacer las cosas distinto

 La dirección de arte, el diseño gráfico y la producción cultural se encuentran en Proyecto Moonshot, donde siete creativos exploran lo que sucede cuando una idea tiene espacio para crecer.

Un objeto puede guardar un recuerdo. Una habitación puede contar una historia. Un póster puede cambiar cada vez que alguien interviene sobre él. Entre los participantes de Proyecto Moonshot, la creatividad aparece en esa capacidad de transformar lo que tenemos enfrente y encontrarle posibilidades que todavía no habíamos considerado.

Inspirado en el Moon Shoe de Nike y en el potencial humano, el proyecto reúne a Ana Blizzard, Jackie Crespo y Gabino Azuela de Can Can Press, Manola Canalizo, Monse Castera, Regina Vega y Fernando Bueno. Sus propuestas creativas permiten acercarse a distintas maneras de entender el diseño y a una relación con la moda que también pasa por los objetos, las imágenes, el cuerpo y los espacios que habitamos.

Ana Blizzard: construir una imagen que se pueda habitar

Artista visual y directora de arte radicada en Ciudad de México, Ana Blizzard lleva más de una década desarrollando proyectos audiovisuales, videos musicales y escenarios para espectáculos en vivo. Su trabajo parte de una curiosidad material: mezclar técnicas, probar combinaciones de color y descubrir algo inesperado en un objeto cotidiano.

Esa mirada conecta con la capacidad de la moda para construir universos alrededor de una imagen. En su práctica, cada elemento contribuye a contar una historia, desde una textura hasta la proporción de un mueble. Para su proyecto Dreamcore, lleva ese proceso a una habitación lunar con una cama gigante, un telescopio y textiles inspirados en el Moon Shoe. El espacio convierte la imaginación en algo tangible y propone entrar, observar y participar en la escena.

Can Can Press: diseñar también es intervenir

Fundado en 2017 por Jackie Crespo y Gabino Azuela, Can Can Press trabaja entre la identidad visual, el diseño editorial y los proyectos de arte. La colaboración y la experimentación gráfica atraviesan una práctica que ha encontrado interlocutores tanto en instituciones culturales como en marcas de moda. 

Su relación con este universo pasa por los códigos visuales que dan personalidad a una publicación, una marca o una comunidad. En Practice: El ejercicio de hacer las cosas, ese lenguaje queda abierto a la intervención del público. Aerógrafos, esténciles, sellos y stickers permiten transformar un póster a partir de observar, recolectar referencias y reorganizarlas. El resultado conserva las decisiones y los accidentes de quien lo hace: una forma de autoría que se construye durante el proceso.

Manola Canalizo: la curiosidad como punto de partida

Creadora de contenido y mercadóloga, Manola Canalizo encuentra posibilidades creativas en actividades que pueden parecer pequeñas o familiares. Su acercamiento a la floristería y al trabajo manual amplía un universo en el que probar algo nuevo forma parte de descubrir quién eres.

En su propuesta para Moonshot, una cama se convierte en el centro de una instalación inspirada en el ikebana y en la relación entre tierra, cielo y ser humano. Lo doméstico adquiere otra escala a través de la imaginación. Su vínculo con el diseño nace de esa atención a la composición y a los elementos cotidianos. Desde ahí, su trabajo invita a pensar el estilo personal como una exploración que puede cambiar junto con nuestros intereses.

Monse Castera: la moda como encuentro

La trayectoria de Monse Castera cruza de manera directa la moda con la música y el performance. Desde su agencia Momoroom, desarrolla producciones y encuentros entre distintas expresiones creativas.Su aportación está en generar las condiciones para que distintas disciplinas convivan. Moonroom lleva esa experiencia a un espacio donde el baile, el arte y la música dialogan con quienes lo habitan. La experimentación sucede entre personas y se construye a partir de escucharse, compartir conocimientos y generar confianza. En el fondo, se trata de seguir sueños, crear en colaboración, observar con atención y abrir espacio para escuchar al otro.

Regina Vega y Fernando Bueno: objetos con otras posibilidades

Regina Vega utiliza la joyería para explorar la memoria, el paso del tiempo y los vínculos que construimos con los objetos. Sus piezas trasladan gestos y rituales a una escala íntima, cercana al cuerpo. Fernando Bueno, con formación en arquitectura de interiores, desarrolla una práctica que abarca dirección creativa, video, pintura, escenografía y mobiliario.

En  A Room for the Unrealized, ambos reúnen esas perspectivas dentro de una suite experimental. Libros, herramientas y estímulos invitan a cambiar de posición, detenerse y reconsiderar una idea. El encuentro entre sus prácticas conecta la dimensión afectiva de un objeto con la experiencia del espacio que lo contiene.

A través de estos perfiles, Proyecto Moonshot propone mirar la creatividad desde el trabajo que la hace posible. Hay investigación, intuición y pruebas. También existe la disposición de cambiar de medio cuando una idea lo necesita. En ese movimiento, el potencial humano se convierte también en una fuerza creativa: la moda y el diseño encuentran nuevas formas de expresión, impulsadas por la capacidad de imaginar, transformar y explorar aquello que todavía está por suceder.

Rafael Escalante

Rafael Escalante