No es solo lujo, es actitud: Hermès y su reinvención más feroz

Si una Birkin no te da la suficiente fuerza, confianza y determinación, la asertiva indumentaria tenaz de cuero, fabricada por Nadège Vanhée, es segura y sobre todo, audaz. El semental ‘Hermès’ relincha con orgullo, paseando con fanfarroneo y seguridad, gracias a la sensibilidad de perspicaz jinete, con un trabajo estupendamente poderoso. 

Su oscura y refinada brillantez, no opaca su poderoso mensaje de querer fortalecer a las girlies con mayor objetividad y refinamiento, entablando una mayor conexión con una sensualidad oculta en un candente minimalismo dandie. 

Aquellas lustrosos botas de montar, pulverizan una noción banal, aunque vandalizan ese fetichismo con sus abrigos de manta en piel de cordero negros, ensamblaos con fieltro y sus encogidas chaquetas bomber acolchadas — manteniendo vivos sus códigos ecuestres, pero reciben un trato crudamente radical que jovializan su legado burgués, reforzado con sus marcadas hombreras mutton. 

Con un maison que abruma por sus exquisitos detalles, fue algo irreal la subversiva transformación de unos clásicos vestidos de puntos y jersey, con sus arrojados cut-outs, escotes e indiscretos cierres. El layering fue más arriesgado e intrépido con su aspecto motociclista, plasmado con el look que traía un brillante chaleco negro, que por debajo tenía un cárdigan asimétrico de punto, combinado con unos mini-shorts de denim y un valeroso hebillado cinturón. 

Elegantemente despreocupado y temible como su abrigo marrón de becerro nobuck y la cazadora bomber larga gris pizarra. 

Tal deseable utilitarismo y la habilidad de ajustar y relajar los tecnicismos de Hermès con la sólida espontaneidad de sus rectilíneos pantalones de cuero, sus faldas godet de charra, los largos calentadores que daban una vibra punk — era encantador y sugestivo aquel lado dominante que su ajustable confección que emanan sus presillas y borlas. 

Tanto osado y brutal camuflaje al descubierto, se perfile como un alivio que mejora con un primoroso vanguardismo, al relajar la hostigación que padece la silueta femenina. 

Un profundo recordatorio sobre quién debe tener el control. 

Resto de los looks:

Alberto Jimenez

Alberto Jimenez

Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda, es un favorito aperitivo de degustar