Kendall Jenner ha sido atacada constantemente por los supuestos tratamientos estéticos que se ha hecho —“influenciados por su familia”— y por la presunta «falsedad» que pregona en redes. Sin embargo, la top model ha decidido romper el silencio.
Hace poco, Jenner fue invitada al podcast de Owen Thiele, In Your Dreams, donde habló de su carrera como modelo, de la fama que la ha acompañado desde niña y de sus problemas de ansiedad. “Lo juro por Dios, me he puesto dos inyecciones de bótox infantil en la frente y ya está”, confesó. “Es lo único que me he inyectado en toda mi vida”.
Kendall se suma así al team de girlies que han decidido transparentar sus procedimientos, aun viniendo de una familia que ha moldeado y definido los estándares de belleza. “No voy a convencer a nadie de que no me he operado”, continuó. “Hay mucha gente en internet que cree que me hice una reconstrucción facial completa. Solo estoy aquí para decir la verdad: nunca me he hecho ninguna cirugía plástica en la cara. Nada. Nunca me he operado”.

BackgridTambién habló sobre el cuidado de su piel tras haber sufrido acné quístico, una condición por la que igualmente ha recibido comentarios ofensivos. “Mis cosas favoritas son los tratamientos de rejuvenecimiento de la piel”, explicó. Entre ellos, destacó la microaguja con plasma rico en plaquetas como uno de sus favoritos. “Lo he hecho durante mucho tiempo por mis cicatrices de acné”.
Kendall Jenner aprovechó para confrontar lo que ya se ha convertido casi en un formato propio de redes: cirujanos plásticos que enumeran los procedimientos que creen que se han hecho las Kardashian-Jenner. Calificó estas prácticas como “perjudiciales” y añadió: “Puede afectar a los jóvenes de una manera muy fuerte, porque lo ven y piensan: ‘Dios mío, eso es lo que tengo que hacer para verme así’. Y luego corren a hacerse alguna tontería”.
Finalmente, abordó las constantes acusaciones de rinoplastia, basadas en fotos de su infancia donde su nariz luce más ancha. “Me creería esas teorías si no fuera yo”, admitió. “Veo fotos mías antiguas y pienso: ‘Espera, sí parece que me operé la nariz’. Juro por Dios, por todo lo que amo, que nunca me he operado la nariz”.





