Una gigantesca YSL de hortensias blancas embellecía la vista hacia la centelleante Torre Eiffel, imponiéndose en una noche cubierta por una belleza apasionante que únicamente Saint Laurent podría ofrecer. Tal espectacularidad cinematográfica nos sedujo con una majestuosa colección cargada de glamour permisivo y erótica libertina , reinterpretando la herencia aristocrática de los años 70 y …















