Todas amamos las red carpets, pero hay una que siempre se lleva el spotlight: la de los Grammys. No hay nada mejor que ver a las girlies experimentar y comportarse como auténticas divas en looks arriesgados, dramáticos y absolutamente memorables. Desde sus inicios, estos premios han roto con los protocolos del buen gusto hollywoodense, empujando a sus invitados a mostrar su lado más salvaje y ofreciendo, año tras año, un verdadero espectáculo fashionista.
En los Grammys, la creatividad brilla sin restricciones. La simplicidad no tiene cabida: aquí manda la opulencia recargada. Basta recordar cuando Lady Gaga apareció en 2010 con un vestido intergaláctico de Giorgio Armani, envuelto en aros y cristales de Swarovski; Rihanna en 2015, convertida en meme eterno con su monumental vestido de tul rosa de Giambattista Valli; Cardi B en 2019, emergiendo como una sirena desde una concha con aquel diseño de Thierry Mugler; o Chappell Roan en 2025, desplegando una sensibilidad teatral con un look inspirado en una bailarina de la colección Spring 2003 de Jean Paul Gaultier. Aunque, seamos honestas, nada ha logrado superar el icónico vestido Jungle que Jennifer Lopez usó en el año 2000, el mismo que dio origen a Google Images.
Por eso, repasamos algunos de los mejores looks que han marcado la historia reciente de los Grammys.

Cher, 1974

Cyndi Lauper, 1984

Selana Quintanilla en Lillie Rubin, 1994

TLC, 2002

Lil Kim en Chanel, 2002

Britney Spears en Randolph Duke, 2000

Jennifer Lopez en Versace, 2000

Lady Gaga en Armani Privé, 2010

Nicky Minaj en Versace, 2012

Taylor Swift en Gucci, 2014

Madonna en Ralph Lauren, 2014

Rihanna en Giambattista Valli, 2015

Kim Kardashian en Jean Paul Gaultier, 2015

Selena Gomez en Calvin Klein, 2016

Cardi B en vintage Thierry Mugler, 2019

Ariana Grande en Giambattista Valli, 2020

Dua Lipa en Versace, 2022

Miley Cyrus en Maison Margiela, 2024

Taylor Swift en Schiaparelli, 2024

Chappell Roan en Jean Paul Gaultier, 2025

Sabrina en JW Anderson, 2025





