Hablar de Greeicy Rendón hoy es hablar de una artista que ha sabido crecer sin perder el centro. Desde muy joven entendió que lo suyo no era solo estar frente a una cámara o subirse a un escenario, sino construir una voz propia. Su paso por la actuación, especialmente en Chica Vampiro, fue solo el punto de partida de algo mucho más grande: una carrera guiada por la intuición y el deseo de decir algo real.
Cuando dio el salto a la música, no lo hizo por tendencia, sino por necesidad. Era el siguiente paso lógico en su forma de expresarse. Desde entonces, su proyecto ha evolucionado, pero siempre con una constante: la intención. Greeicy no crea desde la prisa, crea desde lo que siente. Y eso se nota.

Ese momento creativo se vuelve aún más claro con “Mantis”, su nuevo tema junto a Cultura Profética. Aquí no hay fórmulas ni presión por encajar, hay pausa. La canción nace de una experiencia muy específica —una mantis que se posa cerca de su oído— y se transforma en un mensaje poderoso: confiar, incluso cuando no tienes todas las respuestas.
“Mantis” no busca impresionar, busca acompañar. Se mueve dentro del reggae con naturalidad, con una producción que envuelve y una interpretación que se siente cercana, casi íntima. Es de esas canciones que no necesitas entender por completo para sentirlas. Más que sonar fuerte, resuena profundo.
Este lanzamiento forma parte de una etapa que ya venía tomando forma con temas como “El Limonar”, “Estas Ganas”, “Quiero+” y “Curándote”. Hay un hilo claro: mirar hacia adentro. Hablar de procesos, de cambios, de emociones que no siempre son fáciles, pero que son necesarias. Greeicy está haciendo música que conecta porque nace desde un lugar honesto.


Y justo en ese momento, conecta también con 111 Magazine, en una aparición que no se siente casual, sino alineada. Porque cuando una artista está en su punto más auténtico, encuentra espacios que entienden esa energía. Su presencia con nosotros no es solo una colaboración, es una conversación: sobre crecer, confiar y seguir creando incluso cuando el camino no es claro.
Más allá de la música, Greeicy ha construido algo que no se puede fingir: una conexión real con su audiencia. En un entorno donde todo parece perfecto, ella muestra proceso. Y eso inspira. Porque recuerda que no se trata de tener todo resuelto, sino de seguir.

Hoy, Greeicy no está siguiendo tendencias, está marcando su propio ritmo. Y “Mantis” lo deja claro: a veces avanzar no es ir más rápido, es detenerte, escuchar y confiar.
Porque al final, su mensaje es simple pero poderoso: lo que nace desde un lugar real siempre encuentra a quién llegarle. Y cuando eso pasa, no solo lo escuchas… lo sientes.






