Con el anuncio de que Dean Di Laurentis y Allie Hayes serán la pareja protagonista de la segunda temporada de Off Campus, internet simplemente explotó.
Muchos fans quedaron confundidos, especialmente porque, en teoría, la serie debía adaptar “The Mistake”, el segundo libro de la saga de Elle Kennedy. Sin embargo, “The Score” parece encajar mucho mejor con la narrativa que construyeron alrededor del universo de Garrett y Hannah.
Y sí… se viene una historia cargada de caos, deseo y muchísimo drama emocional.
En los libros, Dean termina completamente obsesionado con Allie. No puede dejar de pensar en ella y, por primera vez, empieza a admitir que sus sentimientos son mucho más intensos de lo que imaginaba.
La serie ya adelantó algunos detalles de su dinámica, aunque la relación entre ambos realmente se complica cuando Allie propone que sigan viendo a otras personas para mantener las cosas “casuales”. Claramente, Dean no logra tomárselo tan a la ligera.
En “The Score”, Dean evita las relaciones serias por una razón muy específica: años atrás salió con una chica llamada Miranda durante la preparatoria. Aunque ambos acordaron terminar antes de entrar a la universidad, ella jamás aceptó realmente la ruptura. Todo empeora cuando Miranda empieza a trabajar en Briar University y convierte la vida de Dean en un desastre constante.
Después de una situación extremadamente tensa entre ellos, Miranda amenaza con suicidarse y el padre de ella culpa directamente a Dean de todo lo ocurrido.
También veremos uno de los momentos más importantes del libro: el viaje de Dean y Allie a Nueva York durante Thanksgiving.

La serie ya mostró pequeñas pistas de este arco, pero en la novela es ahí donde realmente empiezan a conocerse de verdad. Dean baja la guardia emocionalmente, Allie lo lleva a convivir con su familia y, desde el primer instante, su padre desconfía de él al verlo como “el típico niño rico privilegiado incapaz de lidiar con la vida real”.
Después de Thanksgiving, Sean descubre la relación entre Dean y Allie y reacciona horriblemente. Ese conflicto termina empujándolos a oficializar finalmente lo que sienten el uno por el otro. Empiezan a salir, se enamoran y, por un momento, todo parece inesperadamente estable.
Hasta que llega la tragedia.
Uno de los mejores amigos de Dean muere en un accidente automovilístico y él entra en una espiral autodestructiva marcada por el aislamiento, las drogas y el caos emocional. Se aleja por completo de Allie y termina rompiéndole el corazón al desaparecer justo cuando ella más lo necesita.
Eventualmente, Allie decide terminar la relación porque entiende que Dean necesita tocar fondo antes de poder cambiar realmente. Después de perderla, él empieza finalmente a responsabilizarse del daño que causó. Lo expulsan del equipo de hockey tras reprobar un examen antidoping y abandona la idea de convertirse en abogado para replantear completamente su futuro.
Pero el verdadero cambio ocurre cuando comienza a cuidar al padre de Allie.
El libro termina con ambos construyendo una nueva vida juntos en Nueva York: Allie consigue un papel en una serie de HBO y Dean inicia una nueva etapa como coach de hockey.





