Fendi Spring 2027: Sexy, disco y un poquito punk

Quizás sea el destino o mera causalidad, pero varios días atrás me apareció la historia de Prisencolinensinainciusol, una canción sin sentido que compuso el músico italiano Adriano Celentano con una letra que pretendía sonar en inglés, pero que, al escucharla, eran frases revueltas. Su hit se volvió una sensación cuando fue acompañada por una coreografía grupal llamada Il Molleggiato. Aunque fue gracias a la actuación televisiva de Raffaella Carrà que la inmortalizó en su disco Rumore.

Sin embargo, tal canción, que aún resuena en estos tiempos modernos, fue el punto de partida de Maria Grazia Chiuri —y del poema de Cummings, I like my body when it is with your body— para que la colección de Fendi mantuviera un tono más centrado en la sensualidad, en un guardarropa que derribe las fronteras de género tradicionales y en donde la forma humana y su relación con la moda sean los protagonistas.

Su visión, que se ha vuelto cada vez más liberal y experimental, e incluso romántica, apuesta por hacer que nuestra mirada interprete sus diseños de forma reflexiva sin ser pretenciosa. Para esta ocasión, montó un salón de espejos que recordaba al multiplicador de cuerpos que utilizaron Celentano y sus bailarines para su inolvidable actuación de Prisencolinensinainciusol, aunque realmente se inspiraron en el Cubo di specchi (Mirror Cube) de Luciano Fabro, que “obliga a los espectadores a enfrentarse a sí mismos y a descubrir a los demás en su propia imagen reflejada.

Entrecerrando los ojos, te hace cuestionar con mayor precisión la forma y la silueta de las prendas. Mientras se presentaban los looks dentro de la caja de forma difusa, apreciabas que estaban cargados de energía disco. Los años 70 revivieron con las siluetas lánguidas y etéreas de sus vestidos slip transparentes con pronunciados escotes en V––y otros negros con cut-outs adornados con perlas––que dejaban entrever bralettes con encaje, así como otras versiones asimétricas de un solo hombro drapeadas en seda.

El característico toque punk y bohemio de Chiuri figuraba en vestidos largos negros con aberturas perforadas con ojales en la espalda, y abrigos hippies —bueno, aparentemente napoleónicos— con estampado geométrico en astracán y cuentas doradas. No obstante, las estolas de piel colgantes, encimadas en los cuellos, y los punzantes abrigos de rayas ofrecían ese lado burgués que distingue a Fendi.

De hecho, la exposición del cuerpo tomó un papel más relevante con camisas blancas y de rayas abiertas hasta la cintura, rematadas con chalecos de piel; tops negros sin mangas con lentejuelas. Prendas que avivaban el espíritu desenfadado de Chiuri, mientras sus pantalones holgados y fluidos–––y diáfanas bermudas y shorts cortos–– , combinados con sandalias romanas, y, sin olvidar, los vaqueros desgastados de corte holgado, elevaban los abrigos de leopardo.

Textura e interrupción, dos rasgos que hicieron también que la colección fuera un manifiesto de exaltación y apreciación de la figura humana.

Alberto Jimenez

Alberto Jimenez

Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda, es un favorito aperitivo de degustar