Hay personas que parecen haber entendido desde temprano que la identidad no es algo que simplemente se encuentra. Se construye. A veces a través de grandes decisiones; muchas otras, a partir de pequeños gestos que terminan diciendo mucho más de nosotros de lo que imaginábamos. Para Ana Pau Capetillo, esa construcción ocurre entre personajes, escenarios, movimiento y una curiosidad constante por descubrir nuevas versiones de sí misma.
Su historia tiene algo de ese Nueva York que inspira la nueva campaña ASK STEVE de Steve Madden: una ciudad en la que cada esquina puede convertirse en escenario y donde una decisión aparentemente pequeña —un par de zapatos, una forma de caminar, un cambio de look— puede modificar por completo la historia que está por suceder.

Ana Pau se ha movido entre distintas disciplinas y proyectos, y esa diversidad parece ser precisamente lo que más disfruta. Habla de lo desafiante que ha sido construir caminos diferentes, de experimentar y de no quedarse en un solo lugar. El ballet, por ejemplo, llegó a su vida desde muy pequeña y terminó convirtiéndose en una disciplina que le enseñó algo que hoy sigue trasladando a su trabajo: detrás de lo que vemos existe una enorme cantidad de preparación, paciencia y decisiones.


Esa idea también atraviesa su relación con la actuación. Para Ana Pau, interpretar no significa simplemente convertirse en otra persona durante unas horas. Existe un proceso mucho más íntimo detrás: entender quién es ese personaje, cómo se mueve, cómo habla y qué pequeñas decisiones terminan construyendo su personalidad. Incluso aquello que parece mínimo puede transformar la manera en que un personaje llega a la pantalla.
Quizá por eso la conversación con Steve Madden encuentra un punto natural. ASK STEVE parte justamente de una idea similar: que elegir qué llevar no es una decisión menor. El calzado puede cambiar la actitud con la que atraviesas una calle, una noche o un encuentro inesperado. En el universo de Steve Madden, los zapatos, las bolsas y el apparel de otoño 2026 funcionan como herramientas para construir ese personaje que cada día puede ser ligeramente distinto.

Para Ana Pau, esa posibilidad de transformación resulta especialmente cercana. Crecer dentro de una familia vinculada al entretenimiento le dio referentes, pero también la llevó a buscar su propia manera de ocupar ese espacio. Más que permanecer dentro de una sola definición, ha encontrado valor en experimentar y evolucionar. Su interés está en que las personas puedan conocerla no únicamente por un apellido o por un personaje, sino por la suma de pequeñas cosas que revelan quién es: la manera de hablar, de moverse, de vestirse y de relacionarse con los demás.

En ese sentido, la moda deja de ser únicamente una cuestión de apariencia. Es otra forma de lenguaje. Un zapato puede cambiar una silueta, pero también la manera en que alguien se planta frente al mundo. Una bolsa puede acompañar una rutina y, al mismo tiempo, convertirse en parte de una memoria. Una prenda puede pertenecer a un personaje y después encontrar una nueva vida en quien la lleva.

Eso es lo que hace que la conexión entre Ana Pau Capetillo y Steve Madden resulte interesante: ambos hablan, desde lugares distintos, de la posibilidad de elegir. De no tener que permanecer en una sola versión de uno mismo. De entender que la identidad puede ser flexible y que evolucionar no significa abandonar quién eres, sino descubrir todo lo que también puedes ser.
Y quizá ahí está la verdadera emergencia de estilo: no saber exactamente qué versión de ti aparecerá mañana. La buena noticia es que siempre puedes elegir los zapatos.


Ana Pau fotografiada por Marco Barl, Realización Rebeca Mora, Maquillaje Carlos Solari, Pelo Jessica Díaz, Asistente de producción Rafael Escalante, Director editorial Juan Pablo Jim y Locación Cupido Café.





