Louis Vuitton Resort 2027: glamour neoyorkino

Ahora fue el turno de Louis Vuitton de tomar la Gran Manzana. Bueno, las salas de The Frick Collection.

Nicolas Ghesquière, en su travesía por el mundo, ha reforzado el diálogo entre el arte que lo inspira —una de sus grandes pasiones— y las expresiones fashionistas. Puede que en las últimas temporadas se haya enfocado en crear piezas relativamente imposibles de imaginar en la cotidianidad; sin embargo, para esta colección, su mente recapacitó.

Aunque por momentos parecía haber perdido el rumbo, Ghesquière se propuso recapturar la energía juvenil de New York City, centrándose en el intercambio de estilos que define a la ciudad. Vimos cómo sus nómadas del desfile de marzo evolucionaron hacia personajes envueltos en piezas tan abstractas como exquisitas. La dualidad cultural era evidente en la transición de épocas que atravesaba la mayoría de los looks.



Por un lado, aparecían girlies exploradoras o turistas de los años 80 —quizá inspiradas en Madonna o Cyndi Lauper— llegando a la gran ciudad arropadas con chaquetas vaqueras moteadas, rematadas con minifaldas de volantes tipo origami, bermudas y pantalones flare con efecto trompe l’oeil. Sin olvidar el sombrero fedora aplastado que evidenciaba su naturaleza curiosa.

Drásticamente, esa imagen se transformaba en un mix ecléctico de prendas con carácter outerwear —destacando un abrigo cruzado escultural en color café— combinado con shorts de boxeador de satén. La propuesta se volvía aún más evidente en un look rojo compuesto por un blazer cruzado y shorts largos de vinilo, así como en un saco tono melocotón con hombreras curvadas. ¡Todo combinado con sneakers!

Sin embargo, la verdadera maravilla eran los tops intervenidos con el arte pop de Keith Haring, incluyendo una maleta de 1930 grafiteada por él. También destacaban los vestidos de silueta boxy con estampados florales y otros tops construidos con pliegues en acordeón. Ghesquière jugó además con la historia a través de versiones con volantes fruncidos que se arremolinaban alrededor del cuello, provocando que el athleisure colisionara con la estética de las damas de la Golden Age.

La parte final del show fue realmente hermosa y vanguardista. No obstante, la actitud onanista del diseñador suele manifestarse de maneras extravagantes y dudosas; pero esta vez, su obsesión por los cortes y siluetas históricas reinterpretadas con un toque contemporáneo resultó efectiva.


Alberto Jimenez

Alberto Jimenez

Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda, es un favorito aperitivo de degustar