Loading
svg
Open

¿No es tan cool presumir que tienes un estilo old money?

junio 6, 20246 min read

Mientras leía Capote’s Women, teniendo de música de fondo Spring 1 de Max Richter y me acobijaba en las delicadas refinadas telas de mi conjunto Ralph Lauren, me percate, que estaba adentrando mi espíritu, en el sofisticado glamour que dispone la estética Old Money. Llamase así o quiet luxury o wealthy rich, son términos que las redes sociales, han enmarcado al obsesionarnos con aspirar a riquezas y lujos que definan tu estatus social del resto; estar en la cima de la pirámide con la élite – comportarse y actuar, distinguidamente o vulgarmente.

La generación Z es muy heterogénea y fácil de manipular, por el despilfarrado material que se viraliza en TikTok o Instagram, caen y se atribuyen que son el ejemplo. Antes que nada, es normal soñar y desear una mejor prosperidad, ciertamente, lo material nos da felicidad. Lo que si parece descabellado, es afirmar el retorno de un clasismo escondido. El dinero da poder y una supuesta clase, pero no siempre se refleja tales estándares. El hecho que uses polos y mocasines, no te hace lucir Old Money. Ese término aplica para los miembros de la realeza y familias adineras que han resguardado su histórico linaje por generaciones, y difícilmente, este grupo cambiara sus ideales. Esa atemporal preferencia, da como resultado el New Money. Personas con riquezas acumuladas, se embarran con una excéntrica y decadente opulencia, que distingues por un excendente de logomonia. Se vanaglorian por gritar al mundo que ellos son mejores tu, al ser dueños de un BMW o un Rolex (claro, no todos los nuevos ricos son así, pero algún momento ridiculizan el suplicante término que quieren ser).

Jackie Kennedy

Pretender vivir en esa burbuja, no es sencillo. El Old Money es reservado e indiferente sobre sus nuevos inquilinos. En sus paredes barrocas, llenas de cuadros renacentistas y neoclásicasistas, refulja un fantasioso glamour – que suele ser racista y opresivo a tal perfumado horizonte. Notarás que solo gente blanca, obtiene tales derechos terrenales. No gente de color o de razas ajenas a la europea. No importa si eres latino o asiático, el modus operandi del Old Money, se centra en marginalizar a las clases más bajas y olvidar que existen. Si te vuelves millonario, no te aceptan, sino, hasta las posteriores generaciones. Digamos, que esperan que tu sangre sea purificada con uniones entre ellos o renegar tus orígenes, al sustituir tus nombres.

Black and white Ball

El severo problema radica es sobre cómo ridículamente un estilo de vida, ha idiotizado a las nuevas generaciones, ya que aparentar lo que no somos, es una norma que rige una sociedad altamente consumista. No es erróneo abrazar tendencias, puesto que igual te ayudan a definirte, lo que si es aberrante, es inducir una discriminación y elitismo; decir que ciertos gustos o comportamientos son «nacos» o «chusma». La moda y el entretenimiento, inconscientemente propulsan aquella estética como algo espléndido de seguir. Succession, Gossip Girl, Élite – refuerzan estereotipos racistas, fomentan actitudes que se denotan en cada absurda publicación sobre el disque buen gusto burgués. Los jovenes piensan que se verán ingeniosos y perspicaces, con tales denuncias, pero lucen huecos, arrogantes y engreídos. A nadie le interesa si traes Loro Piana o Brunello Cucinelli. Es demente pensar que una persona que use cierta marca, tenga educación y clase.

Por Richard Dormer

La excesiva idolatría que tiene la aristocracia, es boba. Es vagamente romántico y bonito, observar aquellos paisajes minimalistas con aquellas etéreas tradiciones e historias, solo que esa blancura, es pigmentada por una corruptible falsedad. ¿Quién no amaría estar en la escena social del Upper East Side? o ¿correr plácidamente por rústicos  majestuosos jardines e incursionarse en los míticos laberintos? Soñar con esto, es adecuado, pero tiene riesgos inminentes. Sabemos que impulsamos tales preferencias, aunque no imaginamos los marcados contrastes sociales que arrastran, y que la propia gente quiere distinguirse solo por el placer material y olvidan su lado humano.

Presiento que las personas que realmente son Old Money, ni siquiera perciben que lo son.

Jacques de Bascher y Diane de Beauvau-Craon – Getty Images

svg

What do you think?

Show comments / Leave a comment

Leave a reply

Loading
svg