Chiara Ferragni enfrenta el destino de pisar la carcel

Una de las girlies que definió la era de los influencers de moda en los 2010, Chiara Ferragni, ahora enfrenta a la justicia italiana. Lo que parecía ser una solidaria campaña navideña terminó convirtiéndose en un escándalo nacional. 

La empresaria atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera––una acusación por estafa agravada––  después de que la fiscalía de Milán solicitara un año y ocho meses de cárcel por fraude relacionado con la venta de dulces navideños (pandoros) que promocionó y vendió bajo su marca.

Este caso que ha sido bautizado como “Pandogate” nos traslada a 2022. Ferragni colaboró con la marca Balocco en una edición de un pan dulce llamado panettone y además, con los huevos de Pascua de Dolci Preziosi. Ambos productos envueltos con el logotipo de la marca de Chiara. La inconsistencia surgió con los precios elevados que se justificaron con supuestos fines benéficos: apoyar a niños hospitalizados en Turín.

Chiara Ferragni enfrenta el destino de pisar la carcel
Cordon Press

Según las autoridades, la donación de unos 50 mil euros al hospital Regina Margherita ya estaba pactada desde antes, por lo que no dependía de las ventas. Solamente con la publicidad de la influencer, se recaudaron más de un millón de euros y la Fiscalía estima que Ferragni obtuvo un beneficio de 2.2 millones de euros.

Chiara comenzó en 2009 con su blog The Blonde Salad y pasó de ser una fashion IT girl digital a construir un imperio global.

Ante estas irregularidades, la Autoridad Italiana de Competencia (AGCM) multó con un millón de euros a dos empresas vinculadas a Ferragni por prácticas comerciales desleales, mientras que Balocco enfrentó una sanción de 420.000 euros. Esta situación orilló a Ferragni a pedir disculpas en un vídeo en el que anunció que devolvería un millón de euros al hospital Regina Margherita de Turín, asimismo obligándola a retirarse de la vida pública por un tiempo.

Chiara intentó reparar el daño, pero la pérdida de confianza de grandes marcas se debilitó. Su empresa enfrenta una caída fuerte: las ventas de productos con su nombre apenas alcanzaron dos millones de euros el último año, frente a los 11 millones que registró en 2023.

El juicio que enfrenta Chiara inició el pasado 4 de noviembre. Ferragni se presentó ante el Tribunal de Milán el 25 de noviembre, llegando antes de la apertura para evitar a la prensa. “Todo lo que hicimos, lo hicimos de buena fe”, declaró. También sostuvo que hubo errores de comunicación, pero no intención fraudulenta. A la salida solo añadió: “Tengo confianza, no puedo decir nada más”.

La Fiscalía también pidió la misma condena para Fabio Damato, antiguo colaborador de Ferragni, y un año de cárcel para Francesco Cannillo, presidente del grupo al que pertenece Dolci Preziosi.

La defensa de Chiara Ferragni busca que el caso se resuelva mediante procedimiento abreviado. Varios medios locales aseguran que las leyes italianas castigan este delito con entre uno y cinco años de prisión, aunque la condena podría atenuarse gracias a las donaciones y pagos —más de tres millones de euros— que Ferragni realizó antes del juicio.

Se realizará otro juicio el 5 de diciembre y el 14 de enero de 2026 el juez Ilio Mannucci Pacini determinará la sentencia final.

Alberto Jimenez

Alberto Jimenez

Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda, es un favorito aperitivo de degustar